jueves, 7 de febrero de 2013

El poder de la oratoria


Hablar bien en público es un gran reto para cada uno de nosotros. En nuestro inconsciente se encuentra ese miedo que a veces nos deja sin palabras, nos hace sudar las manos, miedo escénico y temblores incluso antes de enfrentarnos al gran público.

Para ello, hoy os hablo de pequeños trucos que harán más llevadero el mal trago que supone lanzarse a hablar delante de todos pero sobretodo os haré hincapié en un personaje histórico que
 hizo  de su tartamudez y de su miedo a hablar en público su gran aliado. Me refiero a Jorge VI de Inglaterra que a causa de la abdicación de su hermano subió al trono inesperadamente. Al principio era tal su miedo, que al enfrentarse a un micrófono se bloqueaba de tal manera que le era imposible pronunciar un discurso completo pero, gracias a la ayuda de un gran terapeuta y su voluntad, hicieron posible lo imposible y en cuestión de tiempo consiguió pronunciar miles de discursos con una soltura que creía inalcanzable.








Como se suele decir, una imagen vale más que mil palabras, os adjunto un vídeo en el que se ve claramente el pavor de Jorge VI en cuanto tenía que enfrentarse a su peor pesadilla.

Sin poder evitarlo, al escucharlo, se te encoje el alma por el suplicio que está pasando. 
El soporte gráfico que disponemos actualmente es un lujo para comprender que no somos los únicos que lo pasamos mal al dar un paso más y hablar en público y que con voluntad y sosiego se puede conseguir. 

La mayoría de nosotros no tenemos un peso primordial en la sociedad que haga necesario estar diariamente enganchados a un micrófono o a un auditorio repleto de individuos, con lo cual en los momentos en los que nos tengamos que enfrentar a nosotros mismos, podemos pensar que hay muchos que ya han pasado por esto y que incluso tenían un peso mucho mayor que el nuestro.

Una serie de consejos que podemos tener en cuenta a la ora de hablar en público son los siguientes:

1. Ensaya con tiempo de antelación tu discurso. Es primordial que lo practiques antes de salir a la palestra y si es delante de alguien que te pueda corregir y ayudar, mejor que mejor. 

2. Define las líneas de tu discurso para que tu discurso sea claro y conciso.

3. Ejercita tu dicción en casa  para no trabarse con palabras difíciles.

4. Cuida tu postura y respira diafragmáticamente  

5. Utiliza historias y anécdotas relacionadas con tu discurso, que ayuden al público a recordar los puntos básicos que estás tratando. 

6. Lleva algo entre las manos. Un bolígrafo, un puntero, las gafas o el mando para pasar las diapositivas. Te dará la sensación de que te estás amarrando a algo, e impide que cruces los brazos o las guardes en los bolsillos.

7. Apoyo gráfico. Una buena forma de tener un bastón en el que poder apoyarte. 

8. Bebe un vaso de agua antes de empezar. Te ayudará a relajarte. Comprobado científicamente.

Si los lleváis a cabo ya tenéis una parte del camino recorrido ahora solo queda cerrar los ojos y lanzarse! ¡ÁNIMO!

El Discurso del Rey, es un magnifico trabajo que plasma extraordinariamente la vida de nuestro protagonista de hoy. Si no la habéis visto, os invito a que lo hagáis. Es un obra maestra. 





Como siempre un placer.

María Luján

2 comentarios :

  1. Recuerdo que mi madre me decía que la vergüenza se pasaba pasándote una mano por la cara.Y un tratamiento similar para la tartamudez. Es horrible, tengo un amigo que era tartamudo y se todo lo que pasó, además de muchos años en que empezó a superarla, tenía que enfrentarse a las risas crueles de muchos, por no decir todos, los compañeros, a los insultos y demás vejaciones a que le sometían, pero lo superó, y ahora nadie diría que en su niñez y juventud esta persona haya tenido esa dificultad, pero eso sí, hay que tener arrestos y seguir adelante, hace falta tener una gran disciplina y un esfuerzo tremendo para llegar al final, pero yo siempre he estado muy feliz al tener un amigo así.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario querido amigo y respecto a tu apunte he de decirte que llevas toda la razón del mundo. Qué valor y que disciplina deben de tener este tipo de personas. Son situaciones muy dificiles y se debe de reconocer su esfuerzo y empeño en cada momento.
      Muchas gracias

      Eliminar